Apretarse los granos es una manía sin sentido que causa placer. ¿Por qué lo hacemos?

¿Sabes por qué apretarse los granos puede ser placentero para muchas personas, incluso para ti? Hay una respuesta que te dejará más tranquilo.

¿Disfrutas de reventarte los granitos? Pues bien, no eres el único. Es una manía un tanto rara que tiene su explicación, y aquí te la contamos.

Qué placer sentir que los granitos revientan. Hay muchos que comparten esa manía, de modo que no tienes por qué sentir vergüenza en admitirlo. El proceso de detectar una punta blanca en la piel, apretarla y ver cómo sale el pus puede ser para muchos una secuencia muy satisfactoria.

Esta práctica, en principio insensata tiene, sus buenos años. Ya la medicina psiquiátrica del siglo XIX la calificaba como “eliminación compulsiva” de granos, llegando a diagnosticarla, en ciertos casos, como síntoma de un trastorno obsesivo-compulsivo.

Apretarse los granos da placer: qué dice la ciencia

Algunos más que otros, pero todos alguna vez en la vida, sentimos una gran satisfacción a la hora de exprimirnos la cara para hacer desaparecer granitos y puntos negros. Es un breve momento de dolor, y después el goce, puesto que los granos son nuestros enemigos de siempre, sobre todo si sufrimos acné en la adolescencia.

Las razones por las que las personas disfrutan al apretarse la piel son muchas. Por un lado, están quienes se preocupan tanto por su cuerpo que necesitan estar todo el tiempo perfeccionándolo para así poder enseñarlo al mundo. Una pequeña imperfección como un granito o algunos puntos negros podría ser desastroso, y es por ello que para mucha gente deshacerse de ellos puede ser una fuente de gratificación.

Pero por otro lado están quienes se sienten naturalmente atraídos hacia el acto mismo de ver salir pus y puntos negros de su piel. Es más, puede que no se trate de su propia imagen en el espejo sino del rostro de otras personas; estos amantes de lo repugnante tienen una especial predilección por la extracción de granos.

Por último, hay personas que, sencillamente, encuentran en esta práctica una especie de alivio o de fuga antiestrés.

Es tal el grado de masividad de que goza este gusto tan particular, que en las redes sociales, particularmente en TikTok, está plagado de videos con millones de reproducciones de gente reventándose los granos. Se trata de imágenes verdaderamente desagradables donde no sólo aparecen granitos comunes sino también infecciones y quistes cebáceos. Mientras más vomitivos son, más vistas reciben. De hecho, esta clase de prácticas y su observación podrían estar indicando trastornos emocionales como ansiedad, depresión y estrés que necesitan escapar por algún lado, y con el tiempo podría tratarse propiamente de un síntoma patológico.

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