¿Cómo saber si la vagina está sana cuando hay un olor sospechoso?

Es fundamental mantener nuestras zonas íntimas saludables, ningún aviso puede ser subestimado. Si hay olores sospechosos, bien podría ser una señal de que algo no está como debiera. Veamos juntos algo más.

Para cuidar y prevenir la vagina, nunca está de más ser atenta. Se trata de una zona muy sensible, íntima y vulnerable que siempre debe ser mimada.

(Foto: Canva)

La conducta superficial con la vagina, de hecho, suele estar ligada al tabú que existe. Es la zona más preciada de nuestro cuerpo y es capaz de brindarnos grandes cantidades de placer. Solo requiere conocerla como es debido.

¿Cuándo podemos considerar que los olores son un problema para la salud vaginal?

Existen diferentes olores vaginales. A través de la flora bacteriana, el moco cervical mantiene su olor. Éste varía solamente con el ciclo menstrual dado que cambia naturalmente de pH.

(Foto: Canva)

A pesar de ello, hay diferentes olores vaginales a los cuales prestar atención y consultar al médico. Empezando por la vaginosis bacteriana, con un fuerte olor a pescado, es un síntoma de desequilibrio de la flora vaginal. Puede venir acompañado por secreciones espumosas, grises o verdosas, que causan picazón e hinchazón.

Si el olor es acre, la causa puede ser la tricomoniasis, una ITS muy común. Los síntomas relacionados con esta infección son el flujo vaginal amarillo verdoso, vulva roja y picazón.

Hay un olor muy desagradable relacionado con el síndrome de shock tóxico. Se trata de un trastorno raro que deviene al uso de tampones de alta absorbencia. Los síntomas que acompañan son fiebre, vómitos y diarrea.

Un tampón que no se remueve en días también causa un olor desagradable. No hay más que removerlo para apaciguar el olor y evitar infecciones.

La candidiasis viene con olor a levadura y se trata de una infección muy común que genera picazón, ardor y cambios en las secreciones vaginales grumosas y blancas.

(Foto: Canva)

El olor vaginal puede cambiar según las hormonas, pero la menopausia y los años posteriores pueden generar un cambio en los olores. Si estás embarazada y no te convence el olor, lo mejor es recurrir al profesional de confianza.

Por otro lado, el olor a amoníaco, está relacionado con infecciones y problemas urinarios que pueden generar incontinencia. Un tumor podría generar un olor vaginal metálico y nauseabundo, pero no es el único síntoma. El sangrado durante las relaciones sexuales o pérdidas ocasionales son alarmas que no pueden desatenderse.

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