Agua de mar y belleza: la mejor forma de aprovechar ese vínculo

¿Sabías que puedes usar el agua de mar para mejorar tu piel? Así es. ¡Aquí te contamos los secretos que esconde este maravilloso elemento natural!

Aunque suene extraño, podemos sacar provecho del agua de mar más allá de la vista que nos ofrecen las playas. En concreto, la belleza de nuestra piel puede resultar beneficiada.

(Foto: Canva)

Obviamente no hay que ignorar lo bien que le hace el mar a nuestra mente a la hora de relajarnos en la arena mientras bebemos un refresco y no pensamos en nada. Pero lo bueno es que también nuestro cuerpo se favorece con el agua, más específicamente, nuestra piel.

Los beneficios del agua de mar para nuestra piel que probablemente no conocías

Luego de un invierno adverso para la humedad de nuestra piel, en el que tuvimos que apelar a cremas y aceites con el fin de hidratarla constantemente, el verano puede salvarnos de la piel seca sin mayores inconvenientes. ¿De qué manera? Pues bien, ir a la playa es suficiente.

La mejor parte de sumergirse en agua de mar es que puede funcionar como un verdadero tratamiento de belleza. Todo radica en la composición del agua, que es rica en oligoelementos y otras sustancias beneficiosas para la piel. Es fundamental hacerlo en zonas limpias para evitar otros elementos contaminantes, y así dejar que la sal haga su trabajo.

(Foto: Canva)

Los beneficios del agua de mar para la piel han sido explicados por el dermatólogo Antonino Die Pietro en Fanpage.it. Según este médico, gracias a las sales minerales y los oligoelementos que contiene se favorece un proceso que es vital para la salud de nuestra piel: la reposición celular. Al poder eliminar con mayor facilidad las células muertas, las sales y oligoelementos del agua de mar permiten obtener una piel realmente limpia.

Desde luego nada en exceso es bueno, y es por ello que la piel debe enjuagarse con agua dulce luego de cierto tiempo, sobre todo en el caso de las pieles más sensibles, pues de lo contrario podrían sufrir agrietamientos. De todos modos, estar un rato bajo el sol después de haberse metido al mar es bueno para desinfectar la piel, pues así se absorben elementos como el cloro, el bromo el calcio, el magnesio y el yodo.

Por último, cabe destacar que el agua de mar ayuda a combatir algunas enfermedades que afectan principalmente a la piel, entre ellas, eccema, psoriasis y acné. Siempre y cuando se utilice la protección apropiada, el agua de mar y el sol es la combinación perfecta para contrarrestar estas molestas enfermedades. Nunca se debe exponer la piel directamente al sol, pues de lo contrario no habría ningún beneficio en ello. Asimismo, el agua debe estar lo más limpia posible para no sufrir irritaciones o cualquier otro tipo de dermatitis. Si se trata de un tipo de piel delicado, lo mejor es ducharse apenas se sale del mar.

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