Consecuencias ecológicas por acuerdo porcino entre Argentina y China

Mega factorías de cerdos: Argentina y China firmarían próximamente el segundo acuerdo de entendimiento para la instalación de 25.000 granjas y frigoríficos de carne de cerdo. ¿Qué críticas realizan los ambientalistas?

Megafactoría de cerdos
Megafactoría de cerdos (Foto: Adobe Stock)

No queremos ser el matadero del mundo, ni la cuna de nuevas pandemias”, expresaban en un documento los manifestantes de organizaciones ambientalistas y animalistas que se oponen al acuerdo por exportación de carne de cerdo entre Argentina y China, y también a cualquier otra propuesta que prolongue un modelo extractivista y contaminante.

China es el país donde más se consume carne de cerdo en el mundo, sin embargo actualmente el país se ve obligado a importar la producción por el brote de gripe porcina ocurrido en 2009. Se analiza la propuesta del gobierno argentino para la instalación de granjas de cerdos por una inversión de 4.000 millones de dólares, que se destinarían a pagar la deuda externa de Argentina.

Las redes sociales estallaron con el hashtag #BastaDeFalsasSoluciones. Ciudadanos, actores, políticos y ecologistas se manifestaron contra una iniciativa que no tuvo una evaluación de impacto ambiental previa y que consideran podría ser un desastre ambiental.

¿Por qué los ambientalistas y animalistas dicen NO a las megagranjas porcinas?

Desde Greenpeace advierten que la instalación de factorías de carne de cerdo acentuaría la deforestación. “La instalación de estas granjas de cerdos en las provincias que más deforestaron durante las últimas décadas generará aún más presión sobre los bosques, ya que aumentará significativamente la demanda de maíz y soja para alimentarlos”, señaló Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina.

Todo lo que no se dice al ciudadano: El diálogo por el acuerdo comenzó en el mes de marzo entre ambos países y pocos meses después los medios de comunicación informaron que la firma se daría en el mes de mayo, sin brindar mayor información a los ciudadanos. No hubo tampoco evaluación de impacto ambiental previa para analizar el daño o los posibles riesgos que ocasionaría, tampoco consulta popular.

Un panorama político ambiental delicado: Señalan la falta de actuación del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible del gobierno nacional en la actual polémica por los criaderos de cerdo a gran escala para exportar carne a China. Por  otro lado, muchas críticas se hicieron por la falta de compromiso con las quemas de bosques serranos, humedales y sectores de reservas naturales en el Delta del Paraná.

Viejos y nuevos reclamos se suman a la protesta: Desde las mismas voces que se alzan en contra del acuerdo porcino se recuerda que por detrás hay un pedido de cambio del modelo económico actual hacia un sistema agroecológico, también buscan ponerle fin a los desmontes, las quemas de bosques intencionales y el avance de las fumigaciones con agroquímicos.

Crueldad animal a gran escala con impacto ambiental

Especialistas y representantes ambientalistas opinan que las megagranjas porcinas serán un foco de contaminación para los recursos naturales, consumirán 1.500.000 litros de agua por cada granja, implicarán un mayor uso de agroquímicos en la producción de alimentos para el ganado. Además producirán grandes emanaciones de gases de efecto invernadero y podrían ser otro foco de aparición de más virus con probabilidades de ocasionar nuevas pandemias.

Pandemia
Pandemia (Foto: Adobe Stock)

A esa escala de cría intensiva, los animalistas manifiestan que para evitar el estrés de los animales hacinados en pésimas condiciones sanitarias -que por malestar físico y psicológico comienzan a atacarse entre sí al punto de lastimarse o cometer canibalismo, pudiendo además infectarse y enfermar seriamente-, se les extraen los dientes y se les corta la cola, suministrándoles además medicamentos para evitar cualquier tipo de infección o enfermedades que puedan contagiar al resto de los animales.

“Todo es un caldo de cultivo del horror, desde la crueldad hasta la toxicidad que generan todos esos animales juntos, con todos su desechos y fluidos pasando a piletones que contaminan aire, agua y tierra de los lugares circundantes. Es un caldo de cultivo de posibles pandemias”, declaró para LaTinta.com.ar, Soledad Barruti, escritora especializada en industria alimentaria y autora del libro «Malcomidos».

Por suerte hay quienes defienden los intereses ambientales y quienes se preguntan ¿Cuántas pandemias más tendremos que pasar para entender que la cría de ganado intensiva provoca enfermedades a nivel mundial? Este debate se ha instalado nuevamente en Argentina donde funcionarían 25.000 granjas de cría de cerdo para exportar carne a China, país en donde brotó la pandemia de gripe porcina y esta vez terceriza esta producción.

Conocé otros aspectos en este dossier explicativo sobre acuerdo porcino con China de Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

Fuente: Diario Online Otras Voces MDZ

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