¡Prohibido hacerle daño a los fantásticos bichos bola!

¿Conoces la increíble misión de los bichos bola? Parece seres insignificantes, pero son grandes protectores de los suelos y, por tanto, un gran tesoro de los jardines.

¡Prohibido hacerle daño a los bichos bola!
Los bicho bola, marranitos o chanchitos de tierra ofrecen mucho más que una simpática apariencia. (Foto: Pixabay)

Parece inevitable encontrarte con estos simpáticos habitantes de los jardines. Si levantas una piedra en un rincón húmedo de la tierra, allí estarán ellos: los bichos bola. Al saberse descubiertos, seguramente su primera reacción defensiva será encorvarse hasta hacerse una bolita.

De allí viene el nombre de estos pequeños animales. Los bichos bola, marranitos, cichinillas chanchitos de tierra o bichos bolita son súper conocidos, pero lo que muchos desconocen es el gran aporte que realizan al medio ambiente.

Si bien son animales terrestres, tienen más en común con langostas y cangrejos por provenir de la familia de los crustáceos. Solo que la evolución los ha colocado debajo de la tierra.

Y es en la tierra donde los rollies polies se convierten en verdaderos héroes ambientales. Estos animales se alimentan de nutrientes, restos de plantas y eliminan los metales pesados, lo que protege las aguas subterráneas.

Una medalla de honor al voluntariado de los bichos bola

Todo el respeto que puede caber en un ser tan pequeñito, se lo tiene merecido. Los bichos bola extraen de los suelos sustancias contaminantes como plomo, arsénico, cadmio o zinc. Así, regulan las cantidades de estas sustancias, liberando al terreno de su toxicidad.

Luego de su acción de limpieza, forman parte de la tropa de insectos y animales que descomponen la materia orgánica de los suelos. Esto les devuelve su capacidad de regeneración, su salud productiva y resiliente ante condiciones de adversidad.

¡Prohibido hacerle daño a los bichos bola!
La reacción defensiva del bicho bola. (Foto: El Horticultor)

Sólo basta dejarles algunas cáscaras de fruta, verduras en descomposición y restos de plantas bajo tierra para notar al cabo de un tiempo su aparición entre otros.

En este proceso de compostaje devuelven también materia orgánica al suelo posibilitando la alimentación de otros agentes microscópicos: hongos, protozoos y bacterias.

Básicamente, las cochinillas realizan un intercambio natural procesando metales, materia orgánica y químicos, y suministrando nitratos, fosfatos y otros nutrientes vitales para las plantas.

Todo el manto terrestre donde plantamos nuestras semillas y donde se realizan los cultivos puede quedar abonado por estos trabajadores de la naturaleza.

Para terminar de describir el aporte ambiental de los chanchitos de tierra, basta decir que al eliminar grandes cantidades de metales pesados y sustancias tóxicas evitan que estos contaminantes se filtren a las capas subterráneas de agua.

Gracias a la acción de estos pequeños nuestras fuentes de agua y todo el ecosistema está a salvo. ¡Recuerda todo esto cuando te topes con ellos!

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