La historia de los hipopótamos africanos de Pablo Escobar

¿Sabías que el narcotraficante colombiano tenía hipopótamos africanos en su zoológico privado? Hoy, estos animales son una plaga y podrían provocar un desastre ambiental.

La historia de los hipopótamos africanos del Cartel de Medellín
Los hipopótamos han invadido humedales y ecosistemas ligados al río Magdalena. (Foto: Chris Stenger – Unsplash)

En tiempos del máximo auge del narco imperio del colombiano Pablo Escobar, su hacienda El Nápoles era visitada por todo tipo de celebridades, atraídas por sus excentricidades. Dentro de su residencia llegó a tener desde helipuertos hasta un zoológico privado donde, entre otros animales, tenía cuatro ejemplares de hipopótamos africanos.

Tres hembras y un macho hipopótamos importó, gracias al contrabando, el capo del Cartel de Medellín desde África. Ocurrió en los años 80, y los animales pasaron a formar parte de su complejo residencial ubicado en Antioquia, Colombia.

Tres décadas después de la caída y muerte de Escobar, su hacienda es ahora un parque turístico. Miles de visitantes al año pasean por aquel sitio que contaba con 12 lagos, un río propio, establos, piscinas y hasta una plaza de toros.

¿Y qué pasó con los hipopótamos? Ahora te contaremos su historia y por qué representan un peligro ambiental.

Más de 80 hipopótamos africanos libres por Colombia

Jirafas, rinocerontes, elefantes y otros animales de la hacienda murieron o fueron trasladados a zoológicos. Pero el destino quiso que los hipopótamos de Escobar no solo sobrevivieran, sino que además se reprodujeran. Y hoy son más de 80 los ejemplares que viven muy lejos del hábitat que les corresponde.

Se había considerado que era muy difícil trasladar a los hipopótamos, por lo que quedaron en aquella finca sin ningún tipo de vigilancia. Así, la reproducción sin control hizo crecer la comunidad de estos mamíferos herbívoros en muchos hábitats acuíferos y zonas de los departamentos de Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cundinamarca y Santander.

Su caso es el de una estrategia de supervivencia exitosa, pero tiene su contracara: estos hipopótamos africanos representan casi una plaga para los humedales y ecosistemas ligados al río Magdalena.

podrían sacrificar hipopótamos en Colombia
Algunos científicos proponen trasladar parte de la población al norte de Colombia. (Foto: La Vanguardia)

El asunto ha instalado una controversia en el país de los cafetales. Productores agropecuarios y dueños de fincas piden que muchos de estos animales sean sacrificados para que no amenacen la actividad y la vida de los ecosistemas.

Según una investigación realizada por la Universidad Javeriana, Cornare y el Instituto Humboldt, la presencia de los hipopótamos pone también en riesgo a la actividad pesquera en el río Magdalena. Esto debido a que su orina y heces pueden contaminar los afluentes del río.

¿Cuál será el futuro de los hipopótamos?

El mayor problema se desató cuando un equipo de investigadoras publicó un estudio en la Revista Biological Conservation. La publicación advierte que la presencia de estos hipopótamos africanos en Colombia es una “bomba de tiempo ecológica” cuya solución más factible es el sacrificio de estos mamíferos.

Ante la ola de críticas recibidas, la bióloga Nataly Castelblanco aseguró a la cadena BBC que los hipopótamos son una especie invasora y, por lo tanto, si no se mata a una parte de su población ahora, la situación podría estar fuera de control en los próximos 10 o 20 años.

que pasa con los hipopotamos en Colombia
Analizan las posibilidades de castración masiva de hipopótamos en Colombia. (Foto: El Colombiano)

En tanto, desde la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (Cornare), el biólogo David Echeverry señaló que no es tarea sencilla el control sobre la reproducción de los hipopótamos en ecosistemas colombianos.

Se trata de un animal que ha presentado comportamientos agresivos en sus encuentros con humanos, por lo que su captura y esterilización para el traslado a zoológicos o santuarios se hacen casi imposible. Además de los elevados costos que implicaría un plan de esterilización.

Por el momento, la polémica sigue en pie y el Estado deberá realizar alguna acción concreta en el corto plazo.

 

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