Líderes comunitarios reconocidos por los Premios Goldman 2020

Ellos transforman el mundo con su ejemplo desde el anonimato, y siembran compromiso ambiental a su alrededor. Se destacan las comunidades aborígenes y activistas juveniles con poderoso liderazgo social.

Nemonte Nemquino
Una de las revelaciones del año: Nemonte Nemquino (Foto: Sitio Mongabay Latam).

No son famosos, mucho menos millonarios; ni buscan la celebridad hollywoodense. Son ciudadanos como cualquier otro, dedican su tiempo a realizar tareas para proteger al medio ambiente; y terminan transformándose en verdaderos líderes comunitarios que continuamente contagian a otros a realizar acciones ecológicas.

A veces las cosas simples revolucionan la vida de millones con su impacto. Los premios Goldman o “Nobel verdes” son reconocimientos que realmente hacen justicia al trabajo comunitario, liderazgo social, al conocimiento dedicado y la investigación aplicada a fines altruistas en relación al cuidado de la Tierra.

¿Cómo surgen los Premios Goldman 2020?

En 1990, una pareja californiana de filántropos, Richard N. y Rhoda H. Goldman, crearon la fundación que lleva su nombre y a través de esta entidad se propusieron reconocer el esfuerzo ciudadano en defensa del medio ambiente con la entrega de los Premios Goldman en San Francisco. Una idea local que fue ganando reconocimiento para convertirse en un galardón internacional.

Las principales categorías del premio se asignan principalmente por área geográfica: Europa, América del Norte, América Central, América del Sur, África, Asia y Naciones Insulares. Otro criterios para las nominaciones son las temáticas derechos de las comunidades indígenas, salud ambiental, justicia ambiental, protección de recursos y otros.

Un jurado internacional debate cada terna en función del alcance de las acciones de los protagonistas, su liderazgo local, regional o nacional y el beneficio por la visibilidad de la causa. Una vez seleccionados los ganadores, se les otorga un premio de 200.000 dólares y la estatuilla de bronce con el símbolo del “Ouroboro”, cuyo significado es el poder de la renovación de la naturaleza.

Goldman Awards 2020: la paradoja de David y Goliat

Cada año, en el Día de la Tierra, la organización de los Premios Goldman difunde el listado de ganadores y, lo más importante, se da difusión a las problemáticas medio ambientales de cada región a través de las historias de sus protagonistas. Este año fueron entregados de manera virtual en el mes de noviembre a cuatro mujeres y dos hombres que tuvieron el mérito de recibir este reconocimiento.

Lucie Pinson (Francia)

Activista de “Les Amis De la Terre” realizó una fuerte campaña mediática para presionar a los sectores financieros que invierten habitualmente en la industria minera, que es la responsable de producir el 46% de las emisiones de CO2 globales.

Lucie logró obtener el compromiso público de tres grandes grupos bancarios y aseguradores con presencia multinacional para no apoyar la actividad de la explotación industrial de yacimientos carboníferos que promueven la proliferación de minas en todo el mundo.

Kristal Ambrose (Bahamas), reconocida como “Kristal Ocean”

Activista juvenil, miembro de la Fundación Bahamas Plastic Movement; líder ambiental galardonada de las Naciones Insulares. Como trabajadora de uno de los acuarios de Bahamas, inició una campaña de educación para concienciar sobre el daño que produce el plástico en la fauna marina y promover la limpieza de las playas para su eliminación.

“Odio la idea de que un niño de otra generación no experimente el océano en los próximos años, y eso es lo que me impulsa a continuar con este trabajo”, expresó Ambrose en el sitio web de la organización Fundación Bahamas Plastic Movement.

Logró que el Gobierno de Bahamas prohibiera a partir de 2020 la utilización de los plásticos de un solo uso, que representa 1/3 del todo el plástico producido en el planeta, y del poliestireno expandido (telgopor).

Leydy Pech (México), la “Dama de la miel”

Defensora de los apicultores indígenas mayas de la Península de Yucatán, combatió contra los intereses de empresas multinacionales que promovían el avance de los cultivos de soja transgénicos en siete estados mexicanos bajo condiciones de irregularidad.

Su campaña pública “Sin transgénicos” fue clave contra el glifosato, y por la protección del área natural y de las especies endémicas que alimentan el polen de las abejas meliponas que proveen la miel que comercializa su comunidad. Protagonizó una verdadera cruzada contra el uso de agroquímicos que afectaban la salud de los habitantes del pueblo maya, por lo cual fue amedrentada y amenazada en algunas oportunidades.

Finalmente, la Corte Suprema de México reconoció los derechos constitucionales de los mayas y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de México revocó la autorización de Monsanto para continuar con el cultivo de la soja transgénica en la región sur.

Nemonte Nemquino (Ecuador)

Mujer y líder de la comunidad waorani que organizó la campaña “Nuestra selva no se vende” contra las 16 concesiones realizadas por el Gobierno de Ecuador para la explotación petrolera y fomentar la inversión de capitales extranjeros.

Las áreas de explotación petrolífera afectaban aproximadamente 3 millones de hectáreas de territorios de selva amazónica, pero Nemonte logró reunir consenso internacional mediante la obtención de 400.000 firmas. También demandó al Estado por la violación del principio de consulta libre, previa e informada que exige la consulta popular ante la posible realización de proyectos con impacto ambiental.

El triunfo de Nemonte Nemquino sienta un importante antecedente legal en la defensa de los derechos de las comunidades indígenas sobre sus territorios en Ecuador.

“No esperen que sólo los pueblos indígenas defendamos la Amazonía, es una lucha de todos”, advirtió la activista waorani en entrevista para la cadena BBC News.

Paul Sein Twa (Myanmar)

Es también un influyente líder indígena de la comunidad Karen, impulsó junto a su gente la creación de una reserva natural de 45.000 hectáreas con enfoque comunitario, que tiene como objetivo la preservación de toda la riqueza y biodiversidad de la cuenca del Río Salween.

El proyecto de Sein Twa tiene un trasfondo cultural que busca preservar la idiosincrasia del pueblo Karen que durante muchos años ha luchado por su autodeterminación.

Fue una victoria para los derechos de pueblos aborígenes al determinar que la administración del territorio natural protegido quede bajo responsabilidad de la propia comunidad Karen; e implicó que el Estado concediera terrenos que formaban parte de represas en uno de los últimos territorios vírgenes del sudeste asiático.

Chibeze Ezequiel (Ghana)

Su trabajo como educador y trabajador social durante la campaña por un país libre de carbón durante cuatro años, le valió el reconocimiento Goldman Awards 2020.

Logró que el Gobierno de la República de Ghana cancelara la construcción de la primera planta de carbón del país, que buscaba desarrollar toda una industria para paliar el déficit del suministro de la red de energía eléctrica y la instalación de un puerto anexo para facilitar la exportación de los yacimientos carboníferos.

Las acciones de estos lideres comunitarios y ambientales nos enseña que lo prioritario es la conservación de nuestro planeta, que los cambios verdaderos llegan desde acciones pequeñas pero colectivas; que la legislación ambiental de cada país es una valiosa herramienta en el ejercicio del poder ciudadano y que vencer a David siendo pequeños Goliats aún es posible.

Fuentes: La Vanguardia, Bahamas Plastic Move y BBC.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here