La desaparición de los insectos amenaza el medioambiente

El 41% de los insectos está desapareciendo del Planeta en forma drástica y una tercera parte está en peligro de extinción. 

Abeja
Abeja (Foto: Adobe Stock)

Así lo asegura un estudio publicado por la revista Nature que advierte que este fenómeno se debe en gran parte al impacto del cambio climático y a los modelos de producción que afectan gravemente la biodiversidad.

La agricultura intensiva, el uso de pesticidas, la contaminación de las cuencas hídricas, la pérdida de los ecosistemas y hábitat naturales de millones de especies, son las principales causas que producen que los insectos mueran por no tener un ambiente propicio para vivir.

El estudio publicado en la prestigiosa revista científica en 2019,  estuvo liderado por científicos de la Universidad Técnica de Múnich. Entre 2008 y 2017, los investigadores realizaron seguimientos de poblaciones de 2700 especies de insectos de los estados Turingia, Brandenburgo y Baden Wurtemberg, en Alemania. Los científicos recolectaron más de un millar de insectos de unas 2700 especies distintas en 300 lugares diferentes.

Entre sus principales conclusiones destacan que la pérdida de especies es mayor cerca de tierras donde se practica la agricultura intensiva. En estos espacios solo sobreviven un 33 % de los insectos en comparación con hace una década atrás.  Es decir muchas especies están en declive y las que hace diez años estaban por desaparecer ya no existen.

La disminución de la biodiversidad es también notable en los bosques, donde se perdió el 40 % de la biomasa de insectos en los últimos diez años.

Insectos
Insectos (Foto: Adobe Stock)

Tan invertebrados como fundamentales

¿Sabías que los insectos son los grupos de invertebrados más diversos de nuestro Planeta?. Integran el 75% de los seres vivos que conocemos y existe casi un millón y medio de especies en el mundo. Sin embargo, como se menciona en el documental “El Verano Mudo” de la televisión pública alemana, DW, la felicidad del prado está amenazada. Mientras antes se escuchaban el sonido de los insectos, en muchos campos hoy reina el silencio y esto es inquietante porque ellos son la base de la vida en la Tierra.

Los insectos fueron los primeros seres vivos que aprendieron a volar, conquistaron el planeta hace 480 millones de años. Ellos representan el modelo más exitoso de la evolución y son hasta el momento, la base de la vida en la tierra, pues están al comienzo de la cadena alimentaria de la que también dependen los seres humanos.

Si no hay insectos los sistemas colapsan

La comunidad científica está alarmada ante el drástico descenso de las poblaciones de insectos. Alexandra María Klein, profesora de la cátedra de ecología del paisaje de la Universidad de Friburgo, hace décadas que investiga  los cambios en entornos naturales debido a la intervención humana.

La investigadora indaga sobre que pasaría si desaparecieran del Planeta. Los insectos son insustituibles, limpian la materia orgánica, cadáveres y excrementos, son polinizadores y garantizan entornos limpios. Los animales, como los peces, los lagartos y los pájaros, necesitan de los insectos porque se alimentan de ellos. Hasta el café y el chocolate dependen de los insectos para convertirse en lo que son.

El ornitólogo Peter Berthold  añade que los pichones necesitan de los insectos para alimentarse. Es simple y sencillo de explicar. «Si no hay insectos los pájaros se van«, agrega.

Antes, los pollos se alimentaban libremente acompañados por gorriones, carboneros, mirlos, estorninos desde la costa hasta los Alpes, en el Lago Constanza o Bodensee.  Pero actualmente disminuyó un 80% la cantidad de aves en esta zona. Berthold señala que el descenso en la cantidad de aves se debe al impacto de la agricultura intensiva, que es demasiado limpia y eficiente. “Todos los campos de trigo, maíz, cebada y avena, son un desierto para nuestras aves, sin ningún tipo de alimento”, detalla.

Por eso el especialista añade que se produjo una pérdida de hábitat y una merma de alimentos.

Pájaro
Pájaro (Foto: Adobe Stock)

El pasto y la vida silvestre son tan importantes para la buena calidad de vida de los insectos, por eso la pregunta es: ¿es posible un campo de explotación agrícola que proteja a los insectos?

En cada vez más lugares donde antes se percibía un continuo zumbido, reina ahora un silencio alarmante. Ya desaparecieron 1.400 especies, dice el entomólogo Martín Sorg, quien también integró el equipo de investigadores del estudio.  “Si un insecto desaparece de una zona no puede volver a establecerse, porque las demandas de los insectos en sus hábitat son muy particulares”, explica.

Los pesticidas tienen un gran impacto en la disminución de la biodiversidad de los insectos, y en las aves de campo. El ecotoxicólogo el doctor Carsten Brühl que también participó en la investigación, advierte que la toxicidad de un insecticida puede ser de 20 gramos por hectárea, y eso significa que todos los insectos que se mueven en esta zona estarían muertos.  «Es decir si tenemos una disminución de la biomasa del 80% en 30 años y si esperamos otros 15 años, entonces los insectos no existirán«, pronostica.

El desafío es ¿cómo se puede compatibilizar la biodiversidad con la agricultura, para que las poblaciones de insectos sigan viviendo en sus hábitat? “La agricultura sostenible necesita áreas más pequeñas para desarrollarse«, agrega Alexandra María Klein. Ella sugiere evitar usar los grandes tractores porque endurecen los suelos y si hay monocultivos en los campos, los hábitat naturales se van destruyendo irremediablemente.

Paradógicamente un uso menos eficiente de la tierra, es una bendición para los insectos y los ecosistemas donde habitan. Por tanto, se requiere de políticas de promoción para que los agricultores trabajen a pequeña escala en espacios más pequeños y utilicen menos agroquímicos y pesticidas hasta llegar progresivamente a no utilizarlos.

“El desafío es que los agricultores se conviertan en los ecologistas del futuro, porque ellos son los que van a ayudarnos a preservar nuestras especies”, añade la investigadora.

La explotación de los campos debería desarrollarse de tal manera de no perjudicar a los insectos. «El desafío es conservar la biodiversidad en la Tierra con la mayor cantidad de bio topos posibles”, finaliza el profesor Peter Berthold. Solo así existen algunas chances de recuperar algo del equilibro perdido.

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